¿Cómo saber si mi perro tiene una lesión de ligamento?

Una lesión de ligamento en perros puede causar cojera repentina o progresiva, dolor, inflamación y dificultad para apoyar una pata. Cuando afecta a una extremidad trasera, una de las causas más frecuentes es la lesión del ligamento cruzado craneal de la rodilla, similar al ligamento cruzado anterior de las personas.

Debes sospechar una lesión ligamentosa si tu perro deja de apoyar una pata después de correr, saltar o girar, se sienta con la extremidad afectada desplazada hacia un lado, camina con rigidez o presenta una cojera que mejora con el reposo pero reaparece al hacer ejercicio.

Estos signos también pueden aparecer en fracturas, luxaciones, lesiones musculares, problemas de rótula o artrosis. Por eso, no es posible confirmar una lesión de ligamento únicamente observando cómo camina el perro. Una revisión veterinaria en Benissa permite localizar el origen del dolor y decidir qué pruebas necesita.

Síntomas de una lesión de ligamento en perros

Los síntomas dependen de la articulación afectada y de si el ligamento está inflamado, parcialmente lesionado o completamente roto. Las señales más habituales son:

  • Cojera repentina o que empeora progresivamente.
  • Dificultad o rechazo a apoyar una pata.
  • Rigidez al levantarse después de descansar.
  • Dolor al caminar, correr, subir escaleras o saltar.
  • Menor actividad o rechazo a jugar y pasear.
  • Inflamación alrededor de una articulación.
  • Dificultad para sentarse o levantarse.
  • Forma anormal de sentarse, con una pata trasera desplazada hacia un lado.
  • Pérdida de masa muscular en la extremidad afectada.
  • Chasquido o sensación de inestabilidad en la rodilla.
  • Cojera que desaparece temporalmente y vuelve después del ejercicio.

Una rotura completa puede provocar una cojera intensa y repentina. En las lesiones parciales, los signos pueden ser más leves e intermitentes, lo que hace que algunos perros sigan caminando aunque la articulación ya esté dañada.

¿Qué ligamento se lesiona con más frecuencia?

Una de las lesiones ligamentosas más frecuentes en perros afecta al ligamento cruzado craneal, situado en la rodilla. Su función es ayudar a mantener estable la articulación y evitar un desplazamiento anormal entre el fémur y la tibia.

Cuando este ligamento se deteriora o se rompe, la rodilla pierde estabilidad. Esto causa dolor, inflamación y desgaste progresivo del cartílago, favoreciendo la aparición de artrosis.

Aunque algunas lesiones aparecen después de un salto, una carrera o un giro brusco, en muchos perros el ligamento se debilita progresivamente. Por eso, una cojera puede surgir durante una actividad cotidiana sin que haya ocurrido un accidente evidente.

¿Qué perros tienen más riesgo de lesión del ligamento cruzado?

La lesión puede afectar a perros de cualquier tamaño y edad, pero el riesgo puede aumentar en animales con sobrepeso, mala condición muscular, alteraciones en la conformación de las patas, problemas articulares previos o actividad física intensa sin una adaptación progresiva.

Los perros que ya han sufrido una lesión del ligamento cruzado en una rodilla también pueden desarrollar problemas en la otra extremidad. Mantener un peso adecuado y controlar la actividad ayuda a reducir la sobrecarga articular, aunque no elimina completamente el riesgo.

Cuando existe sobrepeso o una enfermedad articular, una valoración de nutrición veterinaria para perros puede formar parte del tratamiento para disminuir la carga sobre las rodillas y favorecer la recuperación.

¿Cómo se diagnostica una lesión de ligamento?

El diagnóstico comienza con una exploración ortopédica. El veterinario observa al perro caminando y examina las articulaciones, músculos, tendones y ligamentos para localizar el dolor, la inflamación o la inestabilidad.

En la sospecha de lesión del ligamento cruzado, pueden realizarse maniobras específicas para comprobar si existe un desplazamiento anormal de la tibia respecto al fémur. Estas pruebas se conocen como movimiento de cajón y empuje tibial. Algunos perros necesitan sedación porque el dolor o la tensión muscular dificultan la exploración.

La radiografía veterinaria de la rodilla no muestra directamente el ligamento, pero permite detectar inflamación articular, artrosis, alteraciones óseas y descartar fracturas u otras causas de cojera.

En lesiones complejas o cuando se necesita estudiar con mayor detalle la articulación, puede recomendarse un TAC veterinario para lesiones traumatológicas u otras pruebas de imagen según el caso.

La artroscopia veterinaria permite observar el interior de una articulación mediante una pequeña cámara. Puede utilizarse en determinados pacientes para confirmar lesiones y tratar algunos daños articulares mediante una técnica mínimamente invasiva.

¿Cómo diferenciar una lesión de ligamento de una lesión muscular?

Una lesión muscular suele aparecer tras un esfuerzo y puede causar dolor al mover o tocar un grupo muscular. En cambio, una lesión ligamentosa afecta a la estabilidad de una articulación y puede provocar inflamación, chasquidos, cojera persistente o dificultad para apoyar.

Sin embargo, los síntomas pueden ser muy parecidos. Tampoco es recomendable flexionar, estirar o manipular la extremidad en casa para intentar localizar la lesión, ya que podrías aumentar el dolor o agravar el daño.

Una valoración de ortopedia y traumatología veterinaria permite diferenciar lesiones de ligamentos, músculos, tendones, huesos y articulaciones y establecer el tratamiento adecuado.

Qué hacer si sospechas una lesión de ligamento

Limita inmediatamente la actividad de tu perro. Evita carreras, saltos, juegos intensos, escaleras y suelos resbaladizos. Sácalo únicamente con correa y durante el tiempo necesario para que haga sus necesidades.

Si no puede apoyar la pata, tiene dolor intenso o la cojera ha aparecido después de un accidente, evita que camine y trasládalo con cuidado. En perros grandes puede ser útil utilizar una manta como soporte, sin forzar la articulación afectada.

No administres ibuprofeno, paracetamol, aspirina ni otros medicamentos humanos. Algunos pueden ser tóxicos para los perros o provocar complicaciones digestivas, renales o hepáticas.

¿Una lesión de ligamento necesita cirugía?

El tratamiento depende del ligamento afectado, el grado de lesión, el tamaño del perro, su edad, peso, actividad y estado general. Algunas lesiones leves o parciales pueden manejarse con reposo controlado, analgesia, control de peso y rehabilitación bajo supervisión veterinaria.

En las roturas del ligamento cruzado que provocan inestabilidad de la rodilla, puede recomendarse tratamiento quirúrgico para estabilizar la articulación, reducir el dolor y limitar el avance de la artrosis. La decisión debe individualizarse después de la exploración y las pruebas necesarias.

Cuando se necesita una intervención, la unidad de cirugía ortopédica y traumatológica veterinaria permite valorar la técnica más adecuada según la lesión y las características de cada paciente.

Control del dolor y recuperación

El control del dolor es una parte fundamental del tratamiento. La medicación debe ajustarse al peso, la edad, la especie y el estado clínico del perro. En Benivet Benissa, la unidad del dolor veterinaria permite establecer planes individualizados para lesiones agudas, recuperación quirúrgica y artrosis asociada.

La recuperación puede incluir reposo controlado, paseos con correa, control de peso, ejercicios progresivos y revisiones periódicas. Volver demasiado pronto a la actividad puede retrasar la recuperación o agravar la inestabilidad de la articulación.

Cuándo pedir cita en Benivet Benissa

Pide cita si tu perro no apoya una pata, tiene dolor o inflamación, presenta cojera durante más de 24 horas, vuelve a cojear después del ejercicio o muestra dificultad para levantarse, sentarse, subir escaleras o saltar.

En Benivet Benissa podemos realizar una exploración ortopédica y valorar si la cojera está relacionada con una lesión de ligamento, un problema muscular, una fractura, una luxación, artrosis u otra alteración de la movilidad.

Si sospechas que tu perro tiene una lesión de ligamento y vives en Benissa, Calpe o la Marina Alta, puedes contactar con Benivet Benissa para solicitar una revisión traumatológica.

Benivet Benissa
Av. del País Valencià, 10, 03720 Benissa
Tel. +34 622 325 271
Email: info@benivetbenissa.com
Horario: L-V 9:30–18:30 · S 10:00–13:00

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