Un perro o gato puede necesitar una radiografía cuando presenta cojera, dolor, dificultad para respirar, tos, traumatismos, sospecha de fractura, ingestión de un cuerpo extraño, distensión abdominal o determinados problemas urinarios. También puede utilizarse antes de una cirugía o como parte del estudio de enfermedades crónicas.
La radiografía utiliza rayos X para obtener imágenes del interior del cuerpo y es especialmente útil para valorar huesos, articulaciones, tórax y algunas estructuras abdominales. En Benivet Benissa, la radiología veterinaria en Benissa se utiliza cuando la exploración y los síntomas indican que es necesario estudiar una zona con mayor detalle.
No todos los problemas requieren una radiografía y, en algunos casos, puede ser necesario combinarla con ecografía, TAC, análisis de sangre u otras pruebas para obtener un diagnóstico más completo.
¿Qué problemas puede detectar una radiografía veterinaria?
Las radiografías permiten observar con especial claridad estructuras densas como los huesos, pero también aportan información sobre el tórax, el abdomen y determinadas alteraciones internas.
Entre los problemas que pueden ayudar a detectar se encuentran:
- Fracturas y fisuras óseas.
- Luxaciones y alteraciones articulares.
- Artrosis y cambios degenerativos.
- Alteraciones en columna vertebral.
- Cambios pulmonares.
- Modificaciones en el tamaño o forma de la silueta cardíaca.
- Determinados cuerpos extraños.
- Acumulaciones anormales de gas.
- Algunos cálculos urinarios.
- Cambios en el tamaño o posición de órganos.
- Masas o alteraciones que requieren pruebas adicionales.
Una radiografía no siempre permite conocer por sí sola la causa exacta del problema. Su utilidad depende de la zona estudiada y del tipo de enfermedad que se sospeche.
¿Cuándo se recomienda una radiografía por cojera o dolor?
Una de las indicaciones más frecuentes de la radiografía es el estudio de la cojera. Puede recomendarse cuando un perro o gato no apoya una pata, presenta dolor, inflamación, rigidez o ha sufrido una caída, golpe o atropello.
La imagen permite valorar huesos y articulaciones y detectar fracturas, luxaciones, artrosis y otras alteraciones óseas.
Cuando la cojera persiste o existe sospecha de una lesión más compleja, puede ser necesaria una valoración de ortopedia y traumatología veterinaria para decidir si son necesarias más pruebas o tratamiento específico.
¿Cuándo se recomienda una radiografía de tórax?
La radiografía torácica permite estudiar los pulmones, la tráquea, el espacio alrededor de los pulmones y la silueta del corazón. Puede recomendarse cuando aparecen síntomas respiratorios o cuando se necesita valorar el tórax antes de determinados procedimientos.
Algunos motivos frecuentes son:
- Tos persistente.
- Dificultad para respirar.
- Respiración rápida en reposo.
- Traumatismos en el tórax.
- Soplos o sospecha de enfermedad cardíaca.
- Seguimiento de determinadas enfermedades pulmonares.
- Valoración previa a una cirugía en casos seleccionados.
Si existe sospecha de un problema cardíaco, la radiografía puede complementarse con una valoración de cardiología veterinaria, ecocardiografía o electrocardiograma, según los hallazgos.
¿Cuándo se utiliza una radiografía abdominal?
La radiografía abdominal puede ser útil cuando un perro o gato presenta dolor, vómitos, abdomen distendido, sospecha de cuerpo extraño o cambios en el tamaño o posición de determinados órganos.
También puede ayudar a detectar algunos cálculos urinarios y alteraciones relacionadas con el aparato digestivo.
Sin embargo, para estudiar con más detalle órganos y tejidos blandos, puede ser más útil una ecografía veterinaria abdominal. En muchos casos, ambas pruebas aportan información complementaria.
¿Puede detectar un cuerpo extraño?
Sí, aunque depende del material. Los objetos metálicos, huesos y algunas sustancias densas suelen verse bien en una radiografía, mientras que otros materiales como tela, plástico o madera pueden ser más difíciles de identificar directamente.
En esos casos, la radiografía puede mostrar signos indirectos como acumulación anormal de gas, dilatación intestinal o cambios en el tránsito digestivo.
Si existe sospecha de obstrucción y la radiografía no es concluyente, puede ser necesario completar el estudio con ecografía, contraste, TAC u otras pruebas.
¿Puede detectar cálculos urinarios?
Algunos cálculos de vejiga o vías urinarias son visibles mediante radiografía, especialmente cuando contienen minerales que bloquean bien los rayos X.
Otros cálculos pueden ser menos evidentes y necesitar una ecografía para detectarlos. Por eso, cuando un perro o gato presenta sangre en la orina, dificultad para hacer pis o episodios urinarios recurrentes, el veterinario puede combinar ambas técnicas.
En estos casos también puede ser útil un análisis de orina veterinario para estudiar cristales, sangre, bacterias, proteínas y otras alteraciones.
¿Qué diferencia hay entre radiografía, ecografía y TAC?
La radiografía es especialmente útil para huesos, tórax y una visión general del abdomen. La ecografía permite estudiar órganos y tejidos blandos en tiempo real, mientras que el TAC obtiene imágenes en cortes y aporta más detalle en zonas complejas.
Por ejemplo, una fractura simple puede estudiarse inicialmente con radiografía, mientras que una lesión compleja de columna, cráneo o articulaciones puede necesitar un TAC veterinario.
No existe una prueba mejor para todos los problemas. El veterinario elige la técnica según los síntomas, la zona afectada y la información que necesita obtener.
¿Mi mascota necesita sedación para una radiografía?
No siempre. Muchas radiografías pueden realizarse sin sedación si el animal está tranquilo, no tiene dolor intenso y permite mantener la posición necesaria durante unos segundos.
Sin embargo, algunas zonas requieren una colocación muy precisa y determinados pacientes necesitan sedación para evitar movimientos, reducir el estrés o no agravar el dolor.
Cuando es necesaria, la sedación se adapta al estado general del paciente y puede formar parte de un protocolo de anestesia y analgesia veterinaria.
¿Es segura una radiografía para perros y gatos?
La radiografía utiliza radiación ionizante, pero las dosis empleadas en diagnóstico veterinario son controladas y se limita la exposición a la zona y al número de imágenes necesarias.
El equipo veterinario aplica medidas de radioprotección y evita repetir estudios innecesariamente. Cuando una mascota necesita controles sucesivos, el beneficio diagnóstico se valora frente a la exposición acumulada.
¿Una radiografía normal descarta cualquier problema?
No. Una radiografía normal puede descartar o hacer menos probables algunas alteraciones, pero no todas las enfermedades producen cambios visibles en esta prueba.
Los problemas de tejidos blandos, determinadas lesiones iniciales o enfermedades microscópicas pueden requerir ecografía, TAC, análisis o pruebas adicionales.
Por eso, los resultados deben interpretarse junto con la exploración, los síntomas y la evolución del animal.
Cuándo pedir cita en Benivet Benissa
Consulta si tu perro o gato presenta cojera, dolor, traumatismo, tos persistente, dificultad respiratoria, vómitos, abdomen hinchado, sospecha de cuerpo extraño o síntomas urinarios que puedan requerir diagnóstico por imagen.
En Benivet Benissa contamos con radiología digital directa y servicios de diagnóstico por imagen para estudiar problemas traumatológicos, respiratorios, digestivos y urinarios. El equipo clínico valorará si la radiografía es la prueba más indicada o si conviene complementarla con ecografía, TAC u otros estudios.
Si tu perro o gato necesita una radiografía y vives en Benissa, Calpe o la Marina Alta, puedes contactar con Benivet Benissa para solicitar una valoración veterinaria.
Benivet Benissa
Av. del País Valencià, 10, 03720 Benissa
Tel. +34 622 325 271
Email: info@benivetbenissa.com
Horario: L-V 9:30–18:30 · S 10:00–13:00