Una ecografía veterinaria puede recomendarse cuando un perro o gato presenta vómitos, diarrea persistente, dolor abdominal, pérdida de peso, cambios en la orina, aumento de sed, abdomen distendido o alteraciones detectadas en una analítica. También se utiliza para estudiar órganos internos, localizar masas, valorar embarazos y guiar determinadas tomas de muestras.
La ecografía utiliza ultrasonidos para obtener imágenes en tiempo real y permite valorar tejidos blandos y órganos como el hígado, la vesícula biliar, el bazo, los riñones, la vejiga, el estómago, los intestinos, el páncreas, el útero o la próstata.
En Benivet Benissa, la ecografía veterinaria en Benissa se utiliza como parte del estudio diagnóstico cuando la exploración, los síntomas o los análisis indican que es necesario observar con mayor detalle los órganos internos.
¿Qué problemas puede detectar una ecografía veterinaria?
La ecografía permite estudiar el tamaño, la forma, la posición y la estructura interna de muchos órganos. Puede ayudar a detectar cambios compatibles con inflamación, obstrucciones, cálculos, acumulaciones de líquido, alteraciones de la pared intestinal, masas o cambios en órganos abdominales.
Entre las situaciones en las que puede aportar información útil se encuentran:
- Enfermedades del hígado y la vesícula biliar.
- Alteraciones de los riñones y la vejiga.
- Cálculos urinarios.
- Problemas gastrointestinales.
- Pancreatitis u otras alteraciones pancreáticas.
- Masas abdominales.
- Aumento de tamaño de determinados órganos.
- Acumulación de líquido en el abdomen.
- Alteraciones del útero, ovarios o próstata.
- Gestación y valoración reproductiva.
Una ecografía no siempre proporciona por sí sola un diagnóstico definitivo. En muchos casos se interpreta junto con la exploración, los análisis de sangre, el análisis de orina y otras pruebas.
¿Cuándo se recomienda una ecografía abdominal?
La ecografía abdominal puede recomendarse cuando los síntomas sugieren que existe un problema en el aparato digestivo, urinario, reproductor o en otros órganos del abdomen.
Algunos motivos frecuentes de consulta son:
- Vómitos que se repiten o no mejoran.
- Diarrea persistente o recurrente.
- Pérdida de peso sin una causa evidente.
- Falta de apetito.
- Dolor abdominal.
- Abdomen aumentado de tamaño.
- Aumento de sed o de la cantidad de orina.
- Sangre en la orina.
- Dificultad para orinar.
- Alteraciones en análisis de sangre u orina.
- Sospecha de una masa abdominal.
Cuando estos síntomas son persistentes o aparecen varios al mismo tiempo, puede ser necesaria una valoración desde el servicio de medicina interna veterinaria para decidir qué pruebas ayudan mejor a identificar la causa.
Ecografía en problemas digestivos
En perros y gatos con vómitos, diarrea, pérdida de apetito o adelgazamiento, la ecografía permite examinar el estómago y los intestinos y valorar su grosor, contenido y movimiento.
También puede ayudar a detectar cuerpos extraños, alteraciones inflamatorias, cambios en el páncreas, masas o signos compatibles con determinadas enfermedades digestivas.
La información ecográfica debe interpretarse junto con los síntomas y las pruebas de laboratorio. En algunos pacientes pueden ser necesarios análisis de sangre veterinarios para valorar inflamación, hidratación, hígado, riñones, proteínas y otros parámetros.
Ecografía de vejiga y riñones
La ecografía es especialmente útil para estudiar los riñones, la vejiga y parte del aparato urinario. Puede mostrar cambios en el tamaño o la estructura renal, engrosamiento de la vejiga, sedimento, cálculos, masas o alteraciones asociadas a determinados problemas urinarios.
Puede recomendarse cuando un perro o gato presenta sangre en la orina, micciones frecuentes, dificultad para hacer pis, escapes urinarios o alteraciones detectadas mediante un análisis de orina en perros y gatos.
En estos casos, la ecografía y el análisis de orina aportan información diferente y complementaria: una permite visualizar las estructuras y la otra estudia las características químicas y microscópicas de la orina.
¿Puede detectar cálculos urinarios?
Sí. La ecografía puede detectar determinados cálculos en la vejiga o el aparato urinario, incluso algunos que no son fácilmente visibles mediante radiografía.
Sin embargo, según el tipo, tamaño y localización de los cálculos, el veterinario puede recomendar combinar la ecografía con una radiografía veterinaria para obtener información adicional.
Cuando existen problemas recurrentes de vejiga, riñón, uretra o formación de cálculos, puede ser necesaria una valoración de urología veterinaria.
¿Se utiliza la ecografía para estudiar bultos o masas?
Sí. Cuando durante la exploración se detecta una masa abdominal o una alteración en un órgano, la ecografía permite estudiar su tamaño, localización, estructura y relación con los tejidos próximos.
También puede utilizarse para guiar una punción o la obtención de muestras de determinadas lesiones. Según el caso, estas muestras pueden analizarse mediante citología veterinaria u otras técnicas diagnósticas.
Detectar una masa mediante ecografía no permite determinar automáticamente si es benigna o maligna. Para conocer su naturaleza pueden ser necesarias pruebas adicionales.
¿Qué diferencia hay entre ecografía y radiografía?
La ecografía y la radiografía aportan información distinta. La radiografía es especialmente útil para estudiar huesos, tórax, determinados cuerpos extraños y algunos cálculos, mientras que la ecografía permite observar con mayor detalle muchos órganos y tejidos blandos.
Por ejemplo, ante un problema abdominal, una radiografía puede mostrar la distribución de gas, el tamaño general de los órganos o determinados objetos, mientras que una ecografía permite examinar la estructura interna del hígado, los riñones, el intestino o la vejiga.
En algunos casos ambas pruebas se realizan de forma complementaria. El veterinario seleccionará la más adecuada según los síntomas y la sospecha diagnóstica.
¿Cuándo puede ser necesario un TAC en lugar de una ecografía?
El TAC ofrece imágenes en cortes y puede proporcionar mayor detalle en determinadas zonas, especialmente en cráneo, columna, tórax, cavidad nasal, huesos, articulaciones y algunas masas complejas.
La ecografía suele ser muy útil para estudiar el abdomen, mientras que el TAC veterinario puede estar indicado cuando se necesita una valoración anatómica más precisa o una planificación quirúrgica detallada.
No existe una prueba mejor para todos los casos: la elección depende de qué estructura necesita estudiarse y de la información que busca el equipo clínico.
¿Una ecografía necesita anestesia?
La mayoría de las ecografías abdominales pueden realizarse sin anestesia. El animal suele permanecer tumbado mientras el veterinario examina la zona con una sonda y gel ecográfico.
Normalmente es necesario rasurar una pequeña zona del abdomen para mejorar el contacto de la sonda con la piel y obtener imágenes de mayor calidad.
En animales muy nerviosos, con dolor o cuando se necesita realizar una punción o procedimiento concreto, puede valorarse una sedación ligera. La decisión se adapta al estado y las necesidades de cada paciente.
¿Hay que preparar al perro o gato antes de una ecografía?
La preparación depende del tipo de estudio. En una ecografía abdominal puede recomendarse un periodo de ayuno para disminuir el contenido del estómago y mejorar la visualización de determinadas estructuras.
En estudios de vejiga puede ser útil que el animal no haya orinado justo antes de la prueba, ya que una vejiga moderadamente llena facilita su valoración.
No retires comida, agua ni medicación por tu cuenta. Antes de acudir, consulta con la clínica qué preparación necesita tu mascota según el tipo de ecografía prevista.
¿Una ecografía normal descarta cualquier enfermedad?
No. Una ecografía normal aporta información importante, pero no permite descartar todas las enfermedades. Algunas alteraciones pueden encontrarse en fases iniciales, ser microscópicas o no producir cambios visibles mediante esta técnica.
Por eso, los resultados deben interpretarse junto con la exploración clínica, los síntomas y las pruebas de laboratorio. Si los signos persisten, puede ser necesario realizar controles posteriores u otros estudios.
Cuándo pedir cita en Benivet Benissa
Consulta si tu perro o gato presenta vómitos recurrentes, diarrea persistente, pérdida de peso, dolor abdominal, aumento de sed, cambios al orinar, sangre en la orina o alteraciones detectadas en una analítica.
En Benivet Benissa contamos con ecografía de altas prestaciones y servicios de diagnóstico por imagen para valorar problemas abdominales, urinarios y de medicina interna. El equipo clínico determinará si la ecografía es la prueba más indicada o si conviene combinarla con análisis, radiografías u otros estudios.
Si tu perro o gato necesita una ecografía y vives en Benissa, Calpe o la Marina Alta, puedes contactar con Benivet Benissa para pedir una valoración veterinaria.
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