La pérdida de pelo en zonas concretas de un perro o gato se denomina alopecia localizada. Puede deberse a parásitos, alergias, infecciones de la piel, hongos, lamido excesivo, alteraciones hormonales o problemas que afectan al crecimiento del pelo.
La localización de las calvas, el estado de la piel y la presencia o ausencia de picor ayudan a orientar la causa, pero no permiten confirmar el diagnóstico en casa. Si la zona sin pelo aumenta, aparecen heridas, costras, enrojecimiento o el problema se repite, conviene solicitar una consulta de dermatología veterinaria en Benissa.
No todas las alopecias son iguales. Algunas aparecen porque el pelo deja de crecer o se cae desde el folículo; otras se producen porque el animal se rasca, se lame o se muerde hasta romperlo. Identificar este patrón es importante para elegir las pruebas y el tratamiento adecuados.
Causas frecuentes de calvas en perros y gatos
La pérdida localizada de pelo puede tener distintos orígenes. Entre las causas más frecuentes se encuentran:
- Pulgas, ácaros y otros parásitos externos.
- Alergias ambientales o alimentarias.
- Infecciones bacterianas o por levaduras.
- Dermatofitosis o tiña.
- Lamido, rascado o mordisqueo excesivos.
- Heridas, rozaduras, cicatrices o irritaciones.
- Problemas hormonales o metabólicos.
- Alteraciones del folículo piloso.
- Reacciones locales a inyecciones, medicamentos o productos tópicos.
- Enfermedades autoinmunes o, con menor frecuencia, tumorales.
En algunos animales interviene más de una causa. Por ejemplo, una alergia puede provocar picor y rascado, dañar la barrera cutánea y favorecer posteriormente una infección bacteriana o por levaduras.
¿La pérdida de pelo aparece con picor?
La presencia de picor es una de las primeras diferencias que valora el veterinario. Si tu mascota se rasca, se lame, se frota o se muerde, la caída del pelo puede estar relacionada con parásitos, alergias, infecciones, otitis o irritaciones de la piel.
En los gatos, el lamido excesivo puede pasar desapercibido porque muchos se acicalan cuando están solos. En estos casos, el pelo puede verse muy corto o rasurado, especialmente en el abdomen, los muslos, los flancos o las patas.
Si tu perro o gato se rasca mucho, es importante investigar la causa antes de administrar corticoides, antihistamínicos o productos tópicos. Controlar temporalmente el picor no siempre resuelve la enfermedad que lo provoca.
¿Puede tener parásitos aunque no vea pulgas?
Sí. No encontrar pulgas al revisar el pelo no permite descartarlas por completo. Los animales pueden eliminarlas durante el acicalamiento y, si tienen alergia a su saliva, unas pocas picaduras pueden producir picor intenso y pérdida de pelo.
Los ácaros tampoco suelen verse a simple vista. Algunas sarnas provocan calvas, enrojecimiento, costras y picor intenso, mientras que otras pueden generar zonas sin pelo con poca inflamación.
El veterinario puede recomendar peinado, raspados cutáneos, examen del pelo o un tratamiento diagnóstico. También conviene revisar que la mascota siga un plan adecuado de desparasitación externa para perros y gatos, utilizando productos adaptados a su especie, peso y estilo de vida.
¿Qué aspecto tiene la tiña en perros y gatos?
La dermatofitosis, conocida como tiña, es una infección producida por hongos que puede causar zonas redondeadas sin pelo, descamación, pelos rotos, costras o inflamación. Sin embargo, no siempre presenta la forma circular típica y puede confundirse con otras enfermedades de la piel.
Algunos perros y gatos pueden transmitir estos hongos a otros animales y a las personas. El riesgo puede ser mayor en cachorros, gatitos, animales procedentes de colectividades y hogares donde viven personas inmunodeprimidas.
El diagnóstico puede requerir examen del pelo, cultivo, pruebas específicas o valoración microscópica. Si varias mascotas o personas de la casa desarrollan lesiones cutáneas, comunícalo al veterinario y consulta también con el profesional sanitario correspondiente.
Alopecia por alergias e infecciones cutáneas
Las alergias pueden provocar pérdida de pelo por rascado o lamido continuo. En perros es frecuente observar lesiones en patas, cara, orejas, axilas, ingles o abdomen. En gatos pueden aparecer calvas en el vientre, los flancos, las patas o la base de la cola.
Las infecciones bacterianas y la proliferación de levaduras pueden causar enrojecimiento, mal olor, grasa, descamación, costras, granitos y pérdida de pelo. A menudo son secundarias a una alergia, a parásitos o a una alteración de la barrera cutánea.
Una prueba especialmente útil es la citología veterinaria de piel. Permite examinar una muestra al microscopio para buscar bacterias, levaduras y células inflamatorias y orientar el tratamiento de manera más precisa.
¿Puede perder pelo por estrés o lamido excesivo?
El estrés puede contribuir al lamido excesivo, especialmente en gatos, pero no debe considerarse la causa principal sin descartar antes dolor, parásitos, alergias, infecciones y otras enfermedades dermatológicas.
Un gato que se lame una zona concreta puede estar intentando aliviar picor o dolor. Por ejemplo, el lamido del abdomen o los flancos puede relacionarse con problemas cutáneos, pero también con molestias urinarias, digestivas o musculoesqueléticas.
Cuando no se encuentra una causa dermatológica suficiente, puede ser necesaria una valoración más amplia mediante una exploración veterinaria completa para investigar dolor, enfermedad interna o factores ambientales.
¿Las enfermedades hormonales causan pérdida de pelo?
Sí. Algunas alteraciones hormonales y metabólicas pueden afectar al ciclo de crecimiento del pelo. En estos casos, la alopecia suele ser poco dolorosa, no siempre provoca picor y puede aparecer de forma simétrica en el tronco, los flancos o la cola.
También pueden observarse cambios de peso, aumento de sed y orina, cansancio, alteraciones del apetito, piel fina, infecciones recurrentes o dificultad para que el pelo vuelva a crecer después de un corte.
Si el patrón o los síntomas hacen sospechar una enfermedad interna, el servicio de medicina interna veterinaria puede valorar si son necesarios análisis hormonales u otras pruebas. Los análisis de sangre veterinarios ayudan a estudiar el estado general y a investigar determinadas causas metabólicas o endocrinas.
Señales de alerta si tu mascota pierde pelo
Solicita una revisión veterinaria si observas alguno de estos signos:
- La calva aumenta de tamaño o aparecen nuevas zonas.
- Hay picor intenso, lamido o mordisqueo continuo.
- La piel está roja, inflamada, húmeda o dolorida.
- Aparecen costras, heridas, granitos, pus o sangrado.
- Existe mal olor o secreción.
- La lesión tiene forma circular o hay pelos rotos.
- Otros animales o personas de la casa presentan lesiones.
- La pérdida de pelo es simétrica o afecta a ambos lados del cuerpo.
- El pelo no vuelve a crecer.
- También hay pérdida de peso, apatía, cambios de apetito o aumento de sed.
- La alopecia reaparece después del tratamiento.
La consulta debe adelantarse si la lesión afecta a un cachorro, un gatito, un animal senior o una mascota con enfermedades previas.
¿Cómo se diagnostica la pérdida de pelo localizada?
El veterinario revisará cuándo comenzó la alopecia, si produce picor, cómo ha evolucionado, qué antiparasitarios utiliza el animal, qué alimentación recibe y si existen otros síntomas. También observará la distribución de las lesiones y examinará la piel y el pelo.
Según el caso, pueden recomendarse:
- Peinado para buscar pulgas o sus restos.
- Raspados cutáneos para investigar ácaros.
- Citología de piel.
- Examen microscópico del pelo.
- Cultivo o pruebas para detectar dermatofitos.
- Cultivo bacteriano en infecciones seleccionadas.
- Dieta de eliminación si se sospecha alergia alimentaria.
- Análisis de sangre y pruebas hormonales.
- Biopsia de piel cuando las pruebas iniciales no son concluyentes.
No todos los pacientes necesitan todas estas pruebas. Se seleccionan según el aspecto de las lesiones, la presencia de picor, la edad, los antecedentes y la respuesta a tratamientos anteriores.
Qué no debes hacer ante una zona sin pelo
- No apliques cremas, alcohol, agua oxigenada ni aceites esenciales.
- No administres corticoides, antibióticos o antifúngicos sin diagnóstico.
- No utilices productos antiparasitarios para perros en gatos.
- No rasures la zona antes de la consulta salvo indicación veterinaria.
- No cambies repetidamente de alimento sin un plan diagnóstico.
- No asumas que se debe al estrés sin descartar causas médicas.
Aplicar productos antes de tomar muestras puede modificar las lesiones y dificultar la identificación de parásitos, bacterias, levaduras u hongos.
Cuándo pedir cita en Benivet Benissa
Pide cita si tu perro o gato presenta una zona nueva sin pelo, si la alopecia se extiende, si hay picor, heridas, costras, mal olor o si el pelo no vuelve a crecer. También conviene consultar cuando las lesiones reaparecen o se acompañan de cambios en el estado general.
En Benivet Benissa podemos valorar si la pérdida de pelo está relacionada con parásitos, alergias, infecciones, hongos, lamido excesivo, alteraciones hormonales u otras enfermedades. Según el caso, el estudio puede incluir raspados, citología, pruebas para dermatofitos, análisis de sangre o biopsia.
Si tu perro o gato pierde pelo en zonas concretas y vives en Benissa, Calpe o la Marina Alta, puedes contactar con Benivet Benissa para pedir una consulta dermatológica.
Benivet Benissa
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